Limpieza cámara frigorífica

Cómo limpiar una cámara frigorífica

El simple hecho de hablar sobre la limpieza de una cámara frigorífica es un quebradero de cabeza para muchas personas. Para que se realice de forma correcta, hay que tener muchas cosas en cuenta, aunque siempre existen soluciones eficaces para obtener un buen resultado y aumentar su vida útil, como las que os mostramos a continuación.


¿Cómo se realiza la limpieza de cámaras frigoríficas?

Existen 3 pasos principales que hay que seguir:

1) Establecer fechas para realizar la limpieza

En un calendario, establece unas fechas en las que realizar la limpieza, saneamiento y mantenimiento de la cámara frigorífica junto a un responsable, encargado de comprar los productos necesarios y de revisar las incidencias.

Si el ambiente es propenso a la suciedad, es necesario señalar su limpieza al menos una vez al mes.

2) Eliminar el agua y la escarcha

El mayor enemigo de las cámaras frigoríficas es la escarcha, su aparición es un claro indicio de que algo no funciona correctamente, además de que incrementa el consumo de energía.

3) Realizar la limpieza

Es importante escoger productos especialmente diseñados para este fin y evitar entrar en contacto con ellos sin la utilización de guantes. Lee las indicaciones del fabricante y sigue sus consejos.


Limpieza del panel

Para proceder a una correcta limpieza del panel sándwich, es necesario tener en cuenta los siguientes consejos:

  • Realizar la limpieza siempre de arriba hacia abajo
  • El agua caliente no debe superar los 50ºC
  • El pH de los agentes químicos para la limpieza debe estar situado entre 4 y 9
  • Los paneles están aislados entre sí, pero no son impermeables, por lo que no se recomienda utilizar agua a presión
  • Nunca usar agentes abrasivos
  • No mezclar agentes de limpieza
  • Enjuagar siempre con agua limpia

Limpieza de condensadores

Además de limpiar la cámara frigorífica interiormente, no puedes olvidarte de su parte exterior, conocida como condensadora, junto con las puertas de la cámara frigorífica. En lo primero que debes fijarte es en el estado en el que se encuentra su carcasa para, posteriormente, comprobar la batería de condensadores, retirando todo el polvo y suciedad que haya acumulada.

En caso de que esté cerca de fuentes de calor, debes de tener en cuenta que esto reduce su vida útil. La solución más eficaz es trasladarla a un sitio oxigenado, donde reciba aire de forma natural. Es necesario conocer si existe algún obstáculo en las rejillas de ventilación que impida el flujo de aire.

Por último, comprobar que la cerradura de la puerta se encuentra en buenas condiciones, evitando los contactos directos y permitiendo que lo que hay dentro esté protegido.

Pueden parecer muchas cosas a tener en cuenta, por este motivo, la mejor solución es dejar este trabajo en manos de los mejores profesionales. Ellos sabrán qué hay que hacer en casa ocasión y si es necesario cambiar y/o reparar algo.