Puertas rápidas

¿Qué es una puerta rápida frigorífica?

Una puerta rápida frigorífica está diseñada con materiales especiales que le proporcionan una flexibilidad y ligereza mayor que las tradicionales. Como estas puertas se utilizan en el sector industrial, es necesario tener una velocidad de acción mayor, que disminuya las corrientes de aire, permitiendo que se pierda la menor cantidad de temperatura posible.

Si llevas tiempo pensando en instalar una, la mejor solución es ponerse en manos de los mejores profesionales para beneficiarte de todas sus ventajas.


¿En qué beneficia tener una puerta rápida frigorífica?

El mayor beneficio que se puede encontrar es una notable mejora de las condiciones de trabajo y el ahorro económico que notarás con respecto a los gastos energéticos. Esto la convierte en una inversión que se recuperará en un breve espacio de tiempo.

Según diferentes datos, una puerta frigorífica se abre, de media, entre 200 y 400 veces al día. Eso significa que los alimentos están constantemente haciendo frente a diferentes temperaturas, cuando lo más beneficioso es que se encuentren en una constante.

El tiempo de maniobra normal (el que se tarda en abrir la puerta), es de unos 10 segundos, mientras que el de cierre está en 60 segundos. Si hacemos el cálculo, eso significa tener la puerta abierta un total de tres horas diarias si únicamente se utiliza 200 veces.

Utilizando una puerta rápida frigorífica podrás ver como este tiempo es reducido, llegando a mejorar la calidad de los productos y tenerlo en unas mejores condiciones higiénicas, impidiendo que puedan entrar distintos microorganismos.

Este tipo de producto es capaz de cumplir con su cometido a la perfección en cámaras frigoríficas que alcancen hasta los -30ºC, proporcionando el máximo de seguridad y cumpliendo a la perfección con todas las necesidades de la empresa.


¿Qué ventajas tienen las puertas rápidas frigoríficas?

Las principales ventajas de contar con una puerta rápida frigorífica, son las siguientes:

  • Rapidez: Al poder abrir y cerrar más rápido la cámara frigorífica, el gasto energético es muy reducido y la calidad de los alimentos mejora.
  • Dimensiones: Se pueden fabricar este tipo de puertas a medida, por lo que encajan a la perfección en cámaras frigoríficas de cualquier tamaño.
  • Seguridad: No solo proporciona seguridad para los alimentos, sino para las personas que la utilizan habitualmente.
  • Aislantes: El espesor de lona es el encargado de que exista aislamiento con el exterior.
  • Mantenimiento: No es necesario realizar un alto mantenimiento para que se encuentre en las mejores condiciones. Son fáciles de limpiar.